No Es Solamente Pegarle A Los Parches (Reflexión)

Hace algunos días, luego de un show, me dijeron algo que fue una mezcla entre pregunta y cumplido: que mi forma de tocar era como salida de una tribu africana; que entraba en trance y no estaba con los pies sobre la Tierra.

Me quedé pensando.

Siento que voy a decir algo obvio, pero es importante: no es solamente llegar con el palo al parche. Nuestra tarea vas mas allá: trata de nuestros sentidos y de los sentidos de quienes nos escuchan. Por eso estas líneas y mi respuesta a aquel comentario; entendamos los palos como una extensión de nuestros brazos. Como la llave de todo.

Energía interior

Lo defino como “El poder ancestral de los tambores”; hacer vibrar al otro en cada toque, en cada rulo, en cada canción. Ni teniendo mil horas de estudio, ni siendo el más rápido del condado: si no tocás desde tu ser nunca vas a transmitir nada a nadie. Tenemos que proyectar nuestro audio, nuestra voz. No es solamente llegar con el palo al parche.
Despertar nuestro ritmo o sonido es recuperar algo natural, por tanto, algo saludable. Dicen nuestros hermanos de los pueblos originarios que cuando tocamos -estemos conscientes o no- todo nuestro ser está envuelto y despierto, manifestando sentimientos de expresión creativa, cura y conexión. Nuestro yo interior y los espíritus quiere jugar, experimentar sanación, comunión. Recuerda: El sonido del tambor es como el sonido del corazón. El ritmo acompaña desde tiempos remotos. En nuestras vidas, lo está desde que vinimos a este plano: es el sonido que todos escuchamos desde la panza de nuestras madres al sentir el latir de su corazón.

Batería moderna, comunicación ancestral

Foto: Grizzly Fotografía y Video

Estos tambores (algunos modernos, como lo son nuestras baterías) fueron modo de comunicación entre tribus lejanas. Era su manera de hacer ceremonias, reuniones, transmitir alegrías, tristezas, anunciar guerras. Algo así como todo eso para lo que hoy usás tu WhatsApp.

El golpe del tambor está dentro de nosotros y llevarlo fuera es exteriorizar nuestra emoción y conexión con el todo. No, no es solamente llegar con el palo al parche; es prender la mecha de los sentidos de quienes nos escuchan, incentivar y contagiar a quien te acompaña sobre las tablas, es como entrar en trance y hacer bailar a los espíritus de tu inconsciente. Sigamos firmes en el ritmo de la vida misma, disfrutando en todo su poder y su grandeza.
Perseverar para no perder el ritmo es la cuestión. ¡Somos uno!

 

Dedicado a quienes andamos por la vida cargando sus muchos *cuerpos*, armando y desamando sus partes.

 

Fotos: Grizzly Fotografía y Video

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Matías Macrett

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Matías Macrett es un baterista de Argentina con más de 20 años de experiencia. Generador de contenidos e impulsor de Bateros Argentinos desde 2010, da clases de Batería en su sala de Palermo y en San Nicolás de los Arroyos. Actualmente batero de JB Larralde El Proyecto, Poveglia y trabajando en su testamento musical titulado *Lituma*.