Lo Que Tenés Que Saber Para Comprar Tu Primera Batería

Quiero comprar mi primer batería. ¿Cuál es la mejor opción?

Por algún lado hay que comenzar y, según muchos opinan, lo primero que debemos comprar es una goma de práctica y un par de palillos decentes. Es mi opinión también, pero antes de que empiecen a insultar a mis progenitores prefiero avanzar en esta cuestión: ¿Qué batería me compro? ¿Por qué dentro de la misma marca hay tanta diferencia de precio entre modelos? ¿Y si me compro una usada? ¿Y los platos? ¿Y los fierros?

Un poco de historia no viene mal (Lo sé. Soy un molesto.)

La industria internacional tuvo varias épocas de oro y se fue trasladando por diferentes países y continentes con el correr de los años. Esto es importante; las baterías tienen mucha ingeniería y ferretería. Si esto no es de calidad, te comprás un problema. Empezó por Inglaterra, Francia, Bélgica y Alemania antes de la segunda guerra mundial. Luego, esta industria que dio lo mejor de sí fue suplantada por Japón y Estados Unidos tímidamente en los 50, para en los 70 terminar arrasando con todo. Son estos últimos quienes a su vez están siendo destronados por nada más y nada menos que China y otros países de Asia Oriental hoy en día. Latinoamérica recibió importaciones de todos estos países, y Argentina tuvo también su época de oro en fabricantes de baterías a la cual nos dedicaremos en otra oportunidad. Este último dato será de vital importancia para tu elección y lo detallaré más adelante. Y esto es un grosero resumen, pero tiene la info que necesito para ayudarte a elegir.

Las diferentes calidades

Las baterías, como el resto de los instrumentos, vienen en tres niveles de calidad y precio. Nivel principiante, medio o entry level y alto o alta gama. De la alta gama me gustaría que, si sos principiante y aunque tengas el efectivo, por ahora lo evites. ¿Por qué? Porque con tu primera batería deberías entrenar tu oreja. Armarla, desarmarla, cambiar parches, jugar todo lo que puedas con la afinación y otras tantas cosas. Y una batería de alta gama seria un despropósito. Tu primera batería es para que aprendas y no vas a aprender demasiado con un instrumento que trae casi todo resuelto (guiño, guiño).

En cuanto a calidades, podés establecer una unidad de medida con respecto al peso: si son pesadas suelen tener mejor calidad de componentes. Tener en cuenta la cantidad de tornillos de afinación por cuerpo es muy importante. Lo más digno debería ser: en un tom de 8″, cinco torres. En un tom de 10”, 12” y 13”, seis torres. En 14, 16 y 18 pulgadas, ocho torres. Y en bombos de 20, 22 o 24 pulgadas, al menos deberías contar diez torres de afinación. Otro aspecto a tener en cuenta son las terminaciones estéticas: las baterías para principiantes no suelen venir pintadas, eso se lo dejan a las baterías de gama alta. Pero los recubrimientos plásticos pueden ser de buena calidad. Al golpear los cascos con la punta del dedo no debería sentirse como si estuviese suelto. Eso es síntoma de haber sido ensamblada a las apuradas y con materiales malos. Y mucho menos debería presentar arrugas en este recubrimiento.

Las grandes y afamadas marcas

Habrás notado que la misma marca ofrece varios precios, y es por lo que expliqué antes. Pero, aquí se esconde el primer secreto. Los niveles de gama baja o media, aunque sean de las grandes marcas, son fabricados en países de Asia Oriental. Las marcas sólo aportan en estos casos los controles de calidad. Y esas mismas baterías podés encontrarlas con diferentes nombres en diferentes países donde se importan modelos de Asia, sin marca (o “genéricos”, como le dicen por aquí) para ofrecer una opción bien barata a consumidores poco informados que son presa fácil, como suele pasar. ¡A veces la marca la pone el importador! ¿Dónde esta el truco? En baterías de principiante o entry-level, si compras una batería de marca por lo general estás pagando demás por la chapita que dice TAMA, o Pearl, Ludwig, SONOR, etc.

Por supuesto, algunas marcas están exentas de todo esto, como DW. Eso es porque no se dedican a este mercado “barato”. Así que, no creas todo lo que la publicidad dice.

La ferretería


Todo eso que ves cromado que brilla y nos seduce tanto se llama “ferretería”. Por lo general vas a encontrar dos materiales: hierro cromado (como en aros, tornillos y patas de chancha) y aleaciones que suelen ser de zamak (como en las torres de afinación, patas de bombo y brackets), que no es para nada la mejor aleación que se puede usar, pero sí la mas económica.

Como dije antes, con tu primera batería vas a experimentar y es posible que arruines algo de esto por falta de experiencia. Inicialmente, la única experiencia que necesitás al respecto es no ajustar los tornillos y mariposas como si fueses a usar la batería para correr un rally. Es todo lo que debés saber. Las aleaciones, por otro lado, simplemente se van a romper. Tarde o temprano. El zamak tiene fecha de vencimiento y se deforma o resquebraja con el correr del tiempo, pero aquí se esconde el segundo secreto: existen aleaciones de zamak inmensamente superiores a otras. Tengo en mi poder piezas fundidas en zamak del año 50 y recién ahora empiezan a deformarse (¡sí! se doblan). Y es necesario que sepas que el zamak no tiene arreglo. No se puede soldar con éxito. Pieza de zamak que se rompe va a parar al tacho de basura, y este es otro gran problema que tenemos en Argentina y seguramente otros países de Latinoamérica. Si te compraste una batería de marca afamada fabricada en Asia Oriental te va a doler más: Argentina no tiene estrictas regulaciones para con los importadores. Prácticamente ellos pueden importar lo que se les antoja y no se les exige garantizar cierta cantidad de años de un servicio técnico y surtido o cantidad de repuestos para los productos que traen. Y así es como tu batería de marca “hecha en China” puede quedar tirada sin arreglo porque no conseguís un repuesto imprescindible. En Asia se están fabricando muy buenos productos (teniendo en cuenta el estado internacional de la industria de hoy, que es bastante precario) pero, si el proveedor que trajo tu instrumento no se preocupa por importar repuestos, estás frito.

La madera

Hay maderas con mejores propiedades acústicas que otras, pero una madera vieja, asentada y que ya casi no se deforma también corre con mucha ventaja. Los precios accesibles de hoy en día y la superpoblación tienen como efecto que las fábricas no dan abasto con las demandas del mercado. O para cumplir con estas exigencias fabrican con madera sin estacionar, o con procesos de estacionado artificiales que no dan buenos resultados. La madera que no está en proceso de estacionado el tiempo suficiente con el tiempo se deforma y cambia sus dimensiones.

Un casco de batería debe tener básicamente (muy básicamente) dos características: que esté perfectamente circular y que el borde del casco donde apoya el parche esté perfectamente liso en toda su circunferencia. Que no tenga golpes ni defectos. Que la madera esté bien pegada en estas zonas es muy importante. ¿Recordás los bordes de los bancos de la escuela? Precisamente, ¡que no esté en ese estado! Debe afinarse en el extremo de la circunferencia, formando una cresta mas delgada que el resto del casco. A veces la parte más fina está dentro de la circunferencia, otras veces hacia afuera y otras en el medio. Que sea la misma en toda la vuelta y en todos los cascos. De qué madera es por ahora no importa demasiado, es tu primera batería. Si prestaste atención a estos dos últimos requerimientos, descubriste qué tipo y marca de parches son los de tu agrado y aprendiste a afinar, va a sonar dignamente. Lo ideal seria que, el día que la cambies, lo hagas sabiendo qué sonido buscas, qué dimensiones te quedan mejor, qué usos le vas a dar y otras tantas cosas que se adquieren con el tiempo de tocarla y -fundamental- transportarla.

La batería usada

Aquí mi consejo es simple: andá a comprarla con alguien que sepa. ¡Y que sepa bastante! Los argentinos, entre otras capacidades, solemos esgrimir dos talentos: La inventiva y la estafa. Por esto es que comprar usado puede salir absolutamente bien y además de llevarte la batería te llevas un amigo nuevo… O todo lo contrario. Hay mucho tramposo suelto. Hay mucho truco y estafa. Hay mucho vivo y pillo. Y hay DEMASIADA MITOLOGIA. Demasiada, como que todo lo que viene de “los noventa” es mágico, irrompible y de excelente calidad. Yo viví con la música los noventa y les puedo asegurar: es verso. Había cada porquería que hoy reclaman como santificada…

También, ante la falta de repuestos -aquí hago mea culpa- hay mucho inventor, y ciertos inventos no salen bien. Pero no abundan repuestos y a veces no hay otra escapatoria. Prestá atención a que, si ves una reparación en una batería usada no hayan intentado disimularlo. Si se rompió y se reparó es mejor que te lo hagan saber antes de que te la vendan como “casi nuevo”, “sin uso”, “nunca salió de casa”, “duerme bajo techo junto al hogar”. Podés de todas formas prestarle atención a ciertos detalles, por ejemplo: que no tenga un tornillo de cada religión, ¡que sean todos de la misma clase! Buscá golpes y rayones, es signo de que tuvo algún maltratador como dueño o alguien con mucho trabajo que le dio sin asco al transportarla. Que no tenga excesivo óxido (siempre es posible encontrar un poco). Si te animás, sacale un parche para ver cómo está por dentro. Te aconsejo el de la chancha, que suele ser la que más castigo recibe junto al bombo. Adentro chequeá los bordes de los cascos (recordá la regla de oro: que no estén como los bordes de los pupitres del colegio).

Que la madera no esté llena de marcas de dedos y otras suciedades; es signo de maltrato también. Y, por supuesto, que no muestre lamparones de humedad. Muchas baterías usadas pasan años en galpones abandonadas por sus dueños casados o desengañados de la música, hasta que las descubre alguien y vuelven al mercado y allí sufre los embates de la humedad. Si compraste una batería cuidada por sus anteriores novios/as a buen precio, es la mejor opción de un principiante. Y si compraste a buen precio, buena marca y con antigüedad de cuando la industria estaba en mejores condiciones, quedátela por siempre. Por último: ¿Parche con pocitos? Animal con palitos.

Las marcas nacionales

Desde hace muchos años las importaciones son un caos de calidad, respaldo y precio. Eso alentó a algunos a fabricar sus baterías.

Principalmente hay dos generaciones en Argentina: los que surgieron en el 60 y la generación del 80. De los del 60 sobreviven sólo las marcas Colombo y Nuciforo si no me equivoco (quizás algún erudito pueda pasarnos mas info aquí), aunque Nuciforo sólo se dedica a la fabricación de cascos e instrumentos para folklore y murga. Y de los que surgieron en el 80 podemos encontrar -entre otras- a Solidrums (ex Frappa), Mus, ZZ, etc. No es mi intención extenderme con esto en esta oportunidad, pero las quiero nombrar como una muy buena opción para el principiante. No por nacionalismo, sino por racionalismo: considero que son buenos productos. Para hablar de mejor o peor sonido hay que tener bien entrenada la oreja y, para lo que mi oido requiere, me dejan con la panza bien llena. De hecho, tengo un Solidrums y pienso seriamente en comprar una Colombo próximamente, cuando el vil metal me vuelva a querer. Salen mas caras o cuestan más o menos lo mismo que las opciones de marca afamada entry-level, sí. Pero te voy a decir las ventajas: primero, creo de verdad que son superiores a una “chinita” de gama media. Y segundo: repuestos. Repuestos forever. La ventaja de que si quiero comprar algo que perdí o se me rompió (hasta ahora de la Solid no rompí absolutamente nada) me tomo el tren, toco el timbre en la fábrica, me atienden de maravillas y me dan posibilidades de pago con la presentación de mi cara solamente (fui bastante a molestar, debo reconocer) . Y también se puede ir ampliando el set en las medidas que quieras y el color que te guste más. Podés empezar con una batería de determinadas características y, si en el futuro querés más cuerpos o más medidas, los podés encargar en las mismas características que tu set original. Estas ventajas son mas que suficientes para mí, porque sé que sólo me preocupo por sentarme a tocar.

Otras marcas que -sin ser totalmente nacionales o ensamblarse aquí- considero buenas opciones para principiantes: Taurus (aunque en cuanto a repuestos estamos en la misma que antes), Parquer, y obligado a nombrar aquí a RMV Brasil. Súper prolijos sus cascos y ferretería prometedora. Como se dice localmente, “suenan”. Obviamente que si podés empezar con una TAMA, Pearl, Ludwig, SONOR, Mapex, Gretch u otras de gama media de larga trayectoria, vas a empezar con buenas baterías, pero siempre te vas a enfrentar a las dificultades de servicio y repuestos. No es mi intención defenestrar lo importado y glorificar lo argento, para nada. Siempre será cuestión de que evalúes y arribes a la mejor decisión para vos.

Platillos y redoblantes

Si te estás preguntando si hay más: y sí, amigo/a, usted se compró un instrumento que siempre será caro y difícil de transportar.

En cuanto a redoblantes, el que viene con el set es suficiente para comenzar. Y si es usado, prestá atención a los mismos indicadores que nombré antes. En platillos, para empezar te recomiendo que compres un set de al menos ride y hi-hat. ¿Por qué set? Es mejor tener dos platillos baratos del mismo set que un composé de platillos baratos, pues suenan más “hermanados”, como parte de lo mismo. No voy a dejar de recomendar Stagg en sus series SH y DH. ¿Precio-Calidad? Un 10 y medio. Eso sí: son delgaditos y delicados, no utilizar el martillo ni el palo de escoba porque se rompen.

Dentro de esta gama de platillos “oscuritos”, las líneas Alchemy o Parquer. Mismas características que Stagg, aunque los Alchemy me resultan muy cálidos y lindos. Y para rockearla un poco más: Sabian B8, que es como recomendar un Ford Falcon, o Paiste 201. Todos estos que nombré y otros del nivel medio se van a romper hasta que los aprendas a usar. O es una gran posibilidad. Así que mejor empezar con lo que cuesta menos.

Resumiendo

Lo que debería pasarte con tu primer batería es que aprendas. A escucharla. A compararla con otras. A reconocer las posibilidades que tiene. A afinarla. Nunca te olvides de que el 90% -al menos- de las baterías grabadas que oímos están procesadas, mejor no intentes emular lo que escuchas en los discos. Buscá audios naturales para hacer tu comparación y reconocimiento.

Esta es la información que tengo para tratar de ayudarte con este paso sin tener que entrar en tecnicismo, aunque creo que ya lo hice. Espero que la valores y te sirva. Lo aprendí a fuerza de gastos innecesarios. De creerme mucho mito y mentira. Lo aprendí a pesar de la cerrazón que existía en esos tiempos para pasar data. Entrar a comprar o consultar a una casa de música era como pedirle permiso a Dios para respirar. Sinceramente, en muchos casos abundaba la soberbia (que tapaba la ignorancia) y no te daban esta información fácilmente. No había Internet además, pequeño detalle. Así que no cometas esos errores: tomate tu tiempo para elegir; bombardealos a preguntas; consultá con cuanto baterista puedas y ojalá que te acompañe alguien más experimentado. Si tiene auto, mejor. ¡Salutes!

Dejá un comentario