El Grunge (No) Ha Muerto: Tercera Edición Del Bandas Grunge Argentinas.

Hay días en los que te despertas y sabes que van a ser buenos, pero hay otros en los que nada es lo que esperabas y superan totalmente tus expectativas. Esto último fue exactamente lo que sucedió el 22 de marzo, en la tercera entrega del Festival Bandas Grunge Argentina.  No puedo continuar sin mencionar a Sergio Juárez de Le Temps, gracias a quien esta movida ha nacido y se ha convertido en todo un movimiento que cada año crece exponencialmente. No me olvido más de la anécdota que me contó Lean Pareta, guitarrista de Sangre Activa, en una charla de pasillo de esta gran noche y que creo que puede representar lo que nos sucedió a muchos:

“Pensé que no había mucha movida grunge, y googleé, literal, <Bandas grunge argentinas> y me topé en Taringa con una publicación de Sergio, que enlistaba a las bandas de la movida”

Quizá no hayan sido las palabras exactas, pero lo que me motiva a compartirlo es el hecho de que, cuando algo se desea con fuerzas y se trabaja en ello, se pueden lograr cosas increíbles. Imagínense amar el Grunge y toparse con que no existe tanta organización en torno a la movida. Esto le pasó a Sergio hace unos años, y hoy vemos el fruto de su iniciativa para revertir la famosa frase “Grunge is Dead” en castellano “El grunge está muerto”. Y muestra de esto es que ésta fue la tercera entrega de este festival, donde 11 bandas increíbles musicalizaron una noche espectacular, en la que la música se convirtió en magia que nos trasportó a nuestra adolescencia, dejando en evidencia que hoy somos esos adultos que siguen bancando aquel sonido.

 

Hoy les narra Cherry Boom. Normalmente soy quien registra todo a través de fotos, pero en esta ocasión nuestro querido Chuzzo (Nicolás Barbieri) dejó el lápiz y el papel, o más bien el celular, para formar parte de las bandas invitadas.  Sí… aquellas expectativas flotantes de tocar en la movida, cuando fuimos por primera vez al festival en 2018 se convirtieron en realidad. Hombre Maquina Antisistema, su banda, fue parte del line up, y por eso decidí ser yo quien cuente la historia (Link de la Segunda edición del Bandas Grunge Argentinas).

Había decidido ir y disfrutar de la noche como una espectadora más, pero mi instinto me dijo que tenía que llevar mi cámara porque algo maravilloso iba a suceder, y así fue.  Con ansiedad llegamos a Otra Historia Club Cultural, en Villa Ortuzar, casa del festival desde sus inicios, allá por abril del 2018. A pesar de que caminamos con peso, pues llevamos encima redo, platos, pedal de bombo, (cosas que les pasan a los bateros), nuestros pasos fueron rápidos por la manija de llegar a nuestro destino. Nos recibió Vane Morano, la gran bajista de Le Temps, quien se encargó de la puerta hasta la apertura, y junto a ella estaba Sergio, quien calidamente nos dio la bienvenida y nos dio un espacio donde dejar todo.  Recorrimos los largos pasillos llenos de arte hasta llegar a lo que iba a ser el escenario eléctrico, porque si, el festival se caracterizó por tener dos escenarios, dando espacio a bandas en formato acústico y eléctrico.

Observé el escenario vacío, un escenario sin músicos no tiene vida, pensé. Pero faltaban nada más un par de minutos para que eso cambiase.  Eran las 22 horas, momento para que Tabú se apoderase del escenario. Empezaron de una, con cuenta de baquetas y ¡Boom! Una explosión musical. Su energía era como si se tratase del fin del show, cuando sabes que no te queda más tiempo y lo das todo. Pero en realidad recién empezaban. Fue así como descubrí en Tabú a una banda joven con esas ganas de dejar el alma en el escenario desde el primer segundo.

En su formación actual, la guitarra y voz principal están a cargo de Lucas Vallejos, quien lucía unas uñas rojas espectaculares; en la batería, Marín Torres y, presentándose ante el mundo, su nuevo bajista, Iv Tisiera, quien además hace coros.  Llegó el tercer tema el cual Lucas introdujo como Toxina:

“Esta canción se la dedico a un amigo que tenía una relación toxica”

Sin lugar a dudas el sonido de Tabú te transporta al grunge noventoso y sentido, que se conecta con esos espacios recónditos y oscuros de nuestro interior, sobre todo en temas como el mencionado.

Las canciones pasaban y cada vez se llenaba de más y más energía el escenario y así el show terminó tan rápido como empezó. ¡Pero no la noche! En ese momento, Sergio nos invitó a los presentes al escenario acústico, donde estaba a punto de comenzar la dosis de música para el alma. Mientras tanto Tabú desarma y deja el escenario calientito para Hombre Maquina Antisistema (en adelante H.M.A.).

Ya se escucha de fondo que empieza el show acústico. Esta fue una fecha donde necesitas tener mil cuerpos y estar en todos lados. Así Dejé a un H.M.A manija de tocar y atravesé el patio buscando el origen del sonido hasta encontrarme con una sala llena. Fue difícil entrar y tuve que hacerme espacio hasta llegar cerca del escenario. Una voz poderosa llenaba el recinto e hipnotizaba a lxs presentes. Se trataba de Shirley, cantante y violera de Londres y su nueva banda Crueles, quien en esta ocasión optó por una viola acústica. La Viola eléctrica estuvo a cargo de El Capitán Bigotes, o Bigo para los amigos, según pude escuchar entre las personas que gritaban de vez en vez en tono de apoyo. Tocaron muchos covers que en definitiva conectaban con nuestro adolescente interior, y con temas como The gallows is god de The Distillers me sentí de vuelta en los 90s, en un viejo pub under, donde lo importante es el talento y sentir lo que cantas, no como otras  bandas que ni merecen ser mencionadas, donde lo que prima es la imagen y vender, sobre todo vender. Pero esta noche está por fuera de eso… porque aquí lo importante es la buena música, punto. Llegó el momento de invitar a Sergio al escenario.

“Esto es el primer ensayo”

Dijo Shirley entre risas y dejándole espacio a Sergio quien antes de deleitarnos con su voz no perdió la oportunidad para resaltar el talento que se juntaba esta noche:

“Hoy están reunidas las voces que más me gustan. La rompen»

Dijo señalando a Shirley y a Meli, a quien conoceremos más tarde. Sus palabras salieron del corazón y se sumaban a ese sentimiento de hermandad sentida en todo momento. Fue una noche en la que más que un show era una reunión familiar, pero no de esas que te incomodan, porque esta familia es la que nosotros escogimos y por eso la pasamos a lo grande. Incentivados por Sergio cantamos a todo pulmón el cumpleaños a Bigo, quien decidió celebrar de la mejor forma: sobre el escenario. Ahora sí, llegó el último tema. Y a sabiendas de eso Shirley no lo dudo y cantó del alma, destruyendo el escenario con su potente y desgarradora voz, simplemente increíble. Bigo no se queda atrás luciéndose con un muy prodigioso solo y al fin de las ultimas notas los aplausos se dejan escuchar.

«Bueno. Eso fue todo amigos”

Dijo Shirley sellando su participación, y dejando notar sus ganas de seguirla, y realmente a quien lo vivió le pasó lo mismo, pero la noche sigue y falta mucho por disfrutar.


Así atravesé de nuevo el patio hasta llegar al escenario eléctrico y encontrarme con un H.M.A más manija de lo que lo dejé. Les avisé sobre el fin del show acústico y, sin dudarlo subieron al escenario a la espera de la llegada de más personas.

“¡Sin piedad!”

Gritan desde el público, empezando así su show.

H.M.A. me sorprende porque por primera vez se despojaron de la vergüenza y dirigieron al público unas palabras de agradecimiento e inauguraron su turno con Ultrapresión, destacando desde el inicio lo más característico de la banda. Se trata de un dúo y no de cualquier tipo: una guitarra con un sonido grave muy característico a cargo de Nicolás Roldán, quien además lleva la voz principal, y en la bata Nicolás Barbieri, mas conocido como Chuzzo, nuestro querido cronista, quien no solo tiene un peculiar golpe contundente, sino que también canta a todo pulmón. De eso se trata H.M.A: de dos seres haciendo música como si fuesen muchos.

La gente poguea. Es extraño ver a Chuzzo tan suelto, pues normalmente es una persona más bien tranquila y de pocas palabras. Pero ahí en el escenario se trasforma, se libera totalmente y contagia a la gente de ganas de romper cosas. Le sigue insomnio, mi canción favorita, un gran tema que bien merece estar en un largometraje. Cierra Nico:

“Eso fue insomnio, un instrumental. Ahora vamos con una lenta”

Y sonó Postapocaliptico.  Me sorprenden a cada segundo al verlos tan sueltos. Siendo su tercer show en vivo me queda claro que van para adelante. Termina el tema y se escucha desde el fondo: “Muy buena la lenta» En tono sarcástico, pues de lento mucho no tiene el tema.

Esta fue una noche en que las bandas, más que tocar, sintieron la música, y H.M.A. no fue la excepción. Noté en ellos la alegría de haber alcanzado esa meta de pertenecer al festival y, con cada canción, sus ganas de hacerse un lugar en esta movida. Llegó el último tema Antihumano, que empieza con una guitarra que me parece un helicóptero que merodea el escenario. Con la misma energía que empezaron, cerraron su show, y con la cabeza en alto e invitando a todos a su próxima fecha en el mismo recinto, junto a los hermanos de Tipo Idiota, quienes presentarían disco. En definitiva, me encontré con H.M.A. más maduro y rabioso, pero sobre todo real y sentido.

Un detalle que quiero destacar es que noté que Sergio, al terminar cada banda, se acercaba, felicitaba y les agradecía. Para mí eso no es más que una muestra de su humildad y de su conciencia del trabajo que implica llegar hasta ahí. Así H.M.A Dejó el escenario calentito para Sangre Activa, pero antes fui por otra dosis más del formato acústico.


Esta vez fue el turno de Histeria, formada por Meli Jiménez en la voz, ampliando las fronteras del festival pues es oriunda de Colombia, por Matías Figueroa (conde Dash) en la guitarra y segunda voz, y Rob en el bajo. Esta vez se presentaron sin su batero Demian Catapanai, sin embargo, su entrega fue increíble. Meli llenó de energía positiva a lxs presentes, tocaron muchos covers que nos llenaron de nostalgia y nos hicieron permanecer en la magia noventosa que se venía cultivando en la noche.

“Aguante los 90. Aguante la música”

Gritó Meli y, tras escuchar las primeras notas, el público se entusiasmó al reconocer Drive de Incubus, y desde ahí no nos bajamos de la nave que nos trasportó en el tiempo. Al escuchar Plush de Stone Temple Pilots, cantamos todos junto a la banda, como si fuese un himno. Increíble como todos los presentes compartimos ese pedacito de adolescencia.

Compartamos esto juntos

Dijo Meli entre sonrisas al notar el entusiasmo de todxs, generando un ambiente familiar e íntimo. Me diluí con la música al escuchar una canción muy significativa para mí: Wicked Game, y como era de esperarse la canté de pecho, y no fue la única, pues también se mandaron la genialidad de Behind blue eyes, de The Who, reinterpretada por Limp Bizkit.  Ahí, con ese tema establecimos miradas de complicidad con Meli, y confirmé lo que ya venía sintiendo: todo el festival es un sentimiento, una unidad, armonía… conexión generacional. La verdad, la selección de temas fue perfecta para la modalidad acústica y para una noche tan íntima y tan Grunge. Sin lugar a dudas el talento desborda en la sala

» Gracias por bancar la movida»

Dijo Meli, con un poco de prisa, pues había más bandas por escuchar. Decidieron hacer un cierre de lujo con Inmigrant song, y pues no me queda más que decir: dejaron a la gente encendida, lista para atravesar el patio y darnos una dosis de furia eléctrica.


Era el turno de Sangre Activa, a quienes no había escuchado antes y me dejaron con la boca abierta: un completo espectáculo, con energía para regalar. Sangre Activa es verdaderamente una banda explosiva, que en definitiva enciende la llama del rock en quien les escuche, y no te queda más que sacudir la cabeza. Algo que no puedo dejar de mencionar es la increíble presencia de Toto, su cantante, quien no solo se luce con su voz, sino también con su capacidad para prender al público. Se adueña del escenario, lo hace suyo y de vez en vez se une al pogo sin dejar de cantar, por supuesto.  Toto aprovecha un breve silencio para presentar a sus integrantes: Pablo Montoya en la bata, Leandro Sorgetti en el bajo, Leandro Pareta en la 1er guitarra, Jonathan Barsi en 2da guitarra y él, David Szust en la voz, o como él mismo dijo, “Toto, para los amigos” Y luego agrega: “No tenemos disco porque no tenemos un mango”

A lo que me interesa acotar lo importante de bancar este tipo de movidas pues son oportunidades en las que, a través de pequeñas acciones como comprar una entrada, stickers, remeras o discos, podemos contribuir a que las bandas puedan seguir generando música y poder seguir disfrutando de fiestas tan especiales como lo es el Festival Grunge.

Se vino el tema Sangre activa y se armó un lindo quilombo. En definitiva, una fiesta que sé que quedará en la memoria y el corazón varios de los que estuvimos presentes. El sentimiento de hermandad que se vivió no tiene descripción. Ya para este punto de la noche empezamos a estar en contra del tiempo, porque sí, porque en noches como estas el tiempo vuela y hay que respetarlo. Por supuesto que daba para más música pero las leyes son así, no hay que hacer “ruido” después de ciertas horas. Lo de Sangre Activa fue un hermoso show lleno de furia, lleno de magia musical de principio a fin y fue difícil despegarse del escenario, pero como esta velada estuvo llena de seres increíbles, sabía que me faltaban cosas hermosas por vivir.


Ya estaba listo en el escenario acústico el señor Cristian “Chistro” Passarella, un ser de otro planeta quien es la guitarra y voz de una banda excelente, Guri, que, por cierto, adeudo ver y disfrutar en vivo, pues solo pude escucharlos “tras bambalinas” en The Roxy. Chistro esta noche se presentó en formato solista. Nos deleitó con una voz cálida, amable, susurrante, para bajar de la locura y encontrarnos con los sentimientos más profundos. Se respira melancolía y hasta un cierto romanticismo.  Su guitarra acústica las hace también de percusión. Chistro hace música y es música. Noto como su cuerpo se mueve, inevitablemente sigue el ritmo con su pie. La música emana de su ser. Refleja sinceridad y entra en mí una particular curiosidad por saber su fuente inspiración, debido al contraste entre Gurí y eso que escuchaba. Pues me parece increíble como la potencia se vuelve sensibilidad.

Se toma su tiempo y afina la viola después del segundo tema. Mientras gira las clavijas dice:

» Esta guitarrita viste…»

Se ríe un poco. Afina haciendo hermosos armónicos y empieza de una en el medio de las notas tiradas al aire. La melodía es triste, atrapante y te transporta a ese momento en que estás en tu habitación solo, escuchando con atención las profundas palabras de ese ser que canta y que vivió tristeza como vos.  Y resuena en mí la frase

«Ya no quiero ser eso que buscas»

Me llega al alma.

Si hay algo que me asombra es su peculiar uso del slider, que en mi sentir genera una sensación desértica, del viejo oeste, dirían algunos. Se escucha entre el público los susurros de algunos que lo acompañan cantando.  Aprovecha el fin de la canción para agradecer a Sergio y brinda con un vaso de cerveza en alto por más noches como esta.

Se viene el ultimo temita

Tiene un preludio instrumental, se hace esperar su voz.  Se había disculpado con anterioridad por no cantar bien por estar enfermo y haber dado un show la noche anterior, pero yo solo escucho música del alma. Lo da todo acá. No había nada de que disculparse realmente. Cada músico en esta noche tiene el alma fuera, dispuesta a flor de piel para el público.

Presto atención a su mensaje

«No perderé la esperanza de recobrar esa luz»

Música con alma o alma con música, ya no se puede distinguir. Sus letras son poesía pura y tras dar fin a su show, el público aclama por un poco más y, tras la insistencia de todos, tocó un tema más. Me queda claro que no necesita más que su guitarra para capturar al público con sus melodías vocales.

Es despedido del escenario con aplausos enérgicos y con una gran sorpresa: una invitación para presentarse en el marco de la Rockers club. Subió Sergio a agitar un poco, agradeciendo a todos los presentes e invitándonos a escuchar a Alunacy que nos visitó desde Córdoba.


Atravesé de nuevo el patio y me topé con la primera voz femenina en la sala eléctrica, a cargo de Vale Torci, quien además es la violera, acompañada por Marce Viga en el bajo y Mario Ocampo Lucero en la bata. Un power trío de puro rock alternativo. Se dicen contentos de regresar después de mucho tiempo a Capital. Esta noche se amplió la familia del grunge recibiéndolos calidamente.

Alunacy sin duda tiene furia en sus notas: un bajo distorsionado y crujiente, una viola con increíbles efectos y una bata contundente. Bien podría recordarnos a grandes bandas como The Cranberries. Tocaron en su mayoría temas propios y realmente esa noche Alunacy ganó una nueva fan. No había tenido la oportunidad de escucharlos antes, pero me dejaron con ganas de más de su música.

Quiero destacar que este festival además se ha caracterizado desde sus principios por ser inclusivo, pues siempre nos acompañan bandas de todo el país y creo que también eso es parte de la magia, porque te hace descubrir bandas como Alunacy, que viene desde lejos a dejarte con la boca abierta y demostrar que hay mucha música por descubrir allá afuera.

Alunacy también aprovechó la noche grunge para tocar un cover, eligieron Hash pipe un clásico de los 90 de Weezer.  Realmente interesante escuchar esta canción con la increíble voz de Vale, quien invito al público a participar en los coros.

La noche cada vez parece ir más rápido y sin darme cuenta llegaba el final de su show.

Nos estamos yendo«

Y me sorprenden con su último tema con un súper doble bombo.

» Los invito a saltar un poquito

Dijo Vale justo antes que se dejaran escuchar sonidos flasheros que introdujeron el riff más pesado de la noche. Si pensaba que me gustaba la banda, esto selló el contrato. En esta canción se dejaron oír gritos furiosos, desde el alma, de Marce, el bajista que además llenaba el salón con sus notas graves e imponentes. Sin duda otra banda que lo deja todo en el escenario. No perdieron la oportunidad de saludar a Sergio

“…nuestro cordobés instalado»

Dice Vale entre sonrisas y recordando como Sergio vino desde las tierras cordobesas con un objetivo bien claro, desarrollarse como músico. Sin lugar a dudas todo su trabajo ha tenido frutos pues tanto este festival como su banda Le Temps son un éxito.

Vane nos invita a su siguiente fecha en capital, en Kirie.  Y como quedaron manijas y encendidos pregunta con un poco de timidez:

“¿Cabe otro? «

Y se mandan un tema más. Marce no puede evitar bailar al son de sus cuerdas. Se hace ver el apoyo cuando Toto corona la fila del frente y agita para prender a los demás con su energía.

Con el fin de la entrega de Alunacy, corrí por el patio pues cada vez había menos tiempo entre banda y banda. Llegó el turno a Blesterbol, que se armó la bata versión acústica, silenciada. Formado por Jony (Voz y Guitarra), Migue (Guitarra), Lando (Batería) y Iorch (Bajo). Recuerdo haber escuchado un temprano Blesterbol, quizá incluso antes de que se llamasen así, y pues me impresiona la evolución que han tenido y lo amalgamados que están como banda. Me asombra la guitarra de Migue, increíblemente relajada, fluida y. a pesar de que ya no hay demasiado tiempo, se tomaron unos segundos para agradecer a Gusanos de Marte, quienes les ayudaron tras tener problemas con el sonido.

Tocaron uno de sus temas clásicos: Alter ego.  Y dado que estábamos ante un show acústico la bata tuvo que contenerse logrando esa energía intima que se genera en este tipo de shows. Noté como el público los apoyaba y Jony, con el corazón hecho voz, cantó desde el alma. Blesterbol sin duda logró acomodar muy bien sus canciones a este formato. Se dejaba escuchar:

Cada uno va cultivando un alter ego para cosechar lo débiles que somos

Una interesante frase que me dejó reflexionando. Que se infiltró en mí y seguramente en todos los que estábamos a la escucha.

«¡Vamos Blesterbol!»

Gritaron desde el público. Jony no pudo aguantarse y tuvo que hablar:

Saben lo que esperé para escuchar esto… ¡Vamos, loco!

Y ahí emocionó al público que ahora repetía “Blesterbol” como si estuviesen en la cancha animando a su equipo.

Después se vino Superficie, un tema nuevo. Pero esa no fue la única sorpresa de la noche, ya que más tarde invitaron al escenario a Sergio quien nos dejó disfrutar de Man in The box, de Alice in Chains en un formato no habitual, y por supuesto todxs la coreanos. Como ya repetí incansablemente, esta noche estuvo cargada de hermandad y por ello no puedo dejar de contarles el hermoso gesto de Juani, si, el gran Juani, cantante y batero de la legendaria Enferma, quien al ver que el bombo se movía con cada golpe del pedal, se dio la tarea de sostenerlo en casi todo el recital de los Blesterbol, convirtiéndose en otro miembro más del show. En esta noche me quedó claro que mezcla del blues que lleva dentro la guitarra de Migue junto a todo lo grunge de la voz de Jony son imprescindibles al sonido característico de los Blesterbol.

«Pegame un Blesterpibe»

Le gritan a Jony casi llegando al final de la entrega, generando en la sala una carcajada conjunta. Siguieron con los ultimos dos 2 temas, uno de ellos fresquito, Fragmentado, dejándonos ver que se viene un Blesterbol más emocional que nunca.

Apareció Gera, de Carroña Sharong, que se vino a esta fiesta después de tocar en Quilmes. Por supuesto que vino a agitar y llenarnos de energía para seguir disfrutando de la música, pues no importaba lo que tuvieras que hacer esa noche, tenías que hacer lo posible por estar ahí para vivir esa magia.


Le llegó el turno a Speedball, banda oriunda de Bahía Blanca conformada por Mariano Carro en guitarrista, David Sánchez en la voz, Gabriel Catalini en el bajo y Cristian Raising en la batería. Ya desde que me acercaba al escenario eléctrico noté el salón lleno y cuando logré alcanzar el frente del mismo me topé con una banda llena de energía, todos parecían estar prendidos fuego. David su frontman no dejaba dudas de eso.

Los riffs rápidos, el bajo y la bata firmes y una voz con un amplio rango y caudal me hacían recordar al power metal. Estaba ahí frente a mí una banda llena de puro rock. Una noche versátil sin duda, había bandas para todos los gustos, y si te gusta agitarla, y llenarte de energía Speelball es para vos.  Hicieron que más de algunx agitara su cabeza con fuerza y a pesar de que ya eran pasadas las 2 de la mañana y comenzaba a sentirse el cansancio de los que laburan temprano, esta noche fue explosiva de principio a fin. Al pasar de las canciones noté como cada miembro de la banda se desplazaba en el escenario, se los veía cómodos, y no solo eso, se notaba que estaban conectados entre sí, intercambiaban mirada de vez en vez, pero no de esas para coordinar momentos musicales, sino miradas que para mí decían:

“¡La estamos rompiendo loco!”, o “¡Que buena noche!”

Obviamente estas son interpretaciones mías, pero lo que sé es que esas miradas denotaban que esta noche era importante, y no solo para ellos. Todo ser que estuvo presente sin duda se cargó de energía positiva para rato, para seguir luchándola y seguir haciendo que este movimiento musical siga tomando fuerza y sobre todo para seguir apostando a los proyectos que para muchos son su vida entera. Por eso creo que cada artista que esta noche ocupó el escenario se encargó de dejar claro que, si se quiere, se lucha, se trabaja y se colabora, se pueden generar cosas grandiosas. Speelball fue una bola de fuego que prendió al público, haciendo honor a su nombre y su show pasó volando.

Se vino entonces uno de los shows que esperé con más ansias. Llegó entonces el momento de los amigos de Gusanos de Marte. La verdad que tenía un especial interés por deleitarme con las letras de estos genios, y sabía que en formato acústico era la mejor opción. Hace ya bastante tiempo no los veía en vivo debido a que se guardaron un tiempo ante la transición hacia su nueva faceta, y lo digo porque se unió a la familia Nacho Rebora en la batería. Demian Sanputta tiene un gran talento tanto en la guitarra como en la voz, pero a pesar de eso siempre se muestra en el escenario con una humildad increíble. Cuando lo escuchas hablar sabes que se trata de una buena persona y si escuchas con más atención lo que canta te das cuenta de lo mucho que deja de sí en la música que hace, y eso me parece admirable. En el bajo Rodri siempre la rompe, y llena el escenario de energía y en esta noche no faltó su sonrisa para evidenciar la felicidad que les genera el compartir su música en el formato que sea con los demás. Se presentaron con un invitado especial, Tomi Temp, como se deja conocer en las redes cuyo proyecto musical se llama L’aintr.

Escuchar a Gusanos de Marte en su formato acústico me lleno el corazón de melancolía, sobre todo cuando escuché mi canción favorita, que por cierto amé desde la primera vez: Familia rota, un tema con el que conecto mucho y que además admiro, porque no cualquiera se sienta y escribe un tema que habla de cosas no tan lindas. Para mí eso es oro puro, el saber que pusieron su corazón en lo que hacen y que lo que llega a nosotros en forma de música no es más que el reflejo de sí mismos, eso es música del alma, música viva, y Gusanos de Marte tiene esto de sobra.  A La desgarrada voz de Demian le venía perfecto este formato que me hizo recordar a aquellos tiempos del MTV unplugged en donde, si mal no recuerdo, nuestra generación percibía como la forma en que los artistas se desnudaban frente al público para dejarse ver sin caretas.

Que noche tan importante en mi vida fue esta. Me hizo recordar que, si bien muchas cosas que no son tan bellas han pasado en la vida de cada uno, también pasan estas que son extraordinarias y se te tatúan en el corazón. Dejan una huella.

Demian nos hizo saber que tenían pensado un show corto, pero no lo dejamos terminar tan rápido, todos lxs presentes insistimos en que siguieran tocando. Y se nos concedió.

“¡Esto es el ensayo!”

Bromeó Demian. Y Tomi desde el fondo agregó:

Ya que venimos con Alice…

Pues se acababan de terminar uno de los temas de Alice in Chains, entonces Alan Busnelli (Flannel), otro artista que vino como espectador, se unió al escenario y se dieron a la tarea de interpretar Would. No quiero dejar de recalcar que este pibe es un grande, viajó desde Rosario con el único propósito de disfrutar de esta gran fiesta. Brindo por más personas como él. Me pareció hermoso ese momento en el que las cosas poco preparadas salen tan bien, y a pesar de ciertas dificultadas que Alan logró sosegar tras encontrar la letra en su celular, Would salió espectacular. La noche siguió pintando como una de las mejores noches de mi vida y estoy segura que muchos compartieron este sentimiento conmigo. Y así, más o menos a las 3 y pico, se terminaba el show de Gusanos, y salí disparada al escenario eléctrico donde Dik ya había dado inició a su show. Quiero contarles que Dik, una banda oriunda de Merlo, fue la encargada de abrir el pasado festival de bandas grunge, y no puedo explicarles la alegría que me dio verlos de nuevo en el marco de este hermoso festival, renovados y sobre todo con un crecimiento musical increíble y obviamente, fruto de ello, en esta oportunidad fueron los encargados de cerrar con broche de oro esta hermosa noche.

Dik está formada por Pablo Cortés en la voz y la guitarra, Denis Brinzini en la guitarra principal, Federico Vega en la bata y German Bogner en el bajo.

Para mi Dik es una de esas bandas que ha crecido mucho en el último año. Sin lugar a dudas si pienso en el Dik del año pasado con respecto a lo que mis oídos apreciaron esta noche, les puedo asegurar que se superan completamente. Su sonido es contundente, el bajo y la bata están pegadísimos y Denis como siempre se luce en los solos de guitarra que no solo demuestran su agilidad con el punteo, sino la facilidad con que las notas salen fluidamente a pesar de tener la guitarra apoyada en la nuca, recordándonos a tantos grandes guitarristas.

Recuerdo bien que tocaron Veo llover, la cual introdujeron como la “Sensación de las redes”, y yo les creo, pues el tema cuenta con un video en YouTube que llega a las casi a las 6000 vistas, y goza de una calidad visual increíble.  Con este tema se armó pogo y parecía, por la energía depositada en cada movimiento, como si recién empezase la noche. Pablo muchas veces dejó la guitarra para enfocarse en la voz, rabiosa, con fuerza y sentida.

Tengo que decir que esta noche terminó bien arriba, más allá del cielo, porque con la descarga de adrenalina que nos dejó Dik todxs quedamos como para seguir mil noches más. Pero todo lo que empieza tiene que terminar en algún momento. Así la noche llego a su fin. Sergio se subió al escenario como invitado y se dejó escuchar en el salón Check my brain de Alice in Chains, que como ya se habrán dado cuenta estuvo muy presente en toda la noche. Para todo amante del grunge, como yo, esto no hizo más que alegrarle el alma de eternos adolescentes.

La noche grunge terminó y los que aguantamos hasta el final fuimos retratados en una postal que inmortaliza lo que se vivió. Sin duda mis expectativas fueron superadas al mil por ciento y no me queda más que esperar a que se venga la siguiente entrega del festival grunge para vivir una noche más como esta, porque para eso creo que estamos en el mundo, para vivir a pleno y agrandar nuestra familia escogida, ampliar nuestros corazones y estrechar las fronteras y qué mejor instrumento que la música para llevarlo a cabo y qué mejor aún que vivirla en hermandad. Eso es el festival grunge Argentina: música del alma, donde se vive hermandad pura, así que, si te lo perdiste, mantenete al tanto porque estoy segura que, si te gusta el grunge y aun no viviste esto, vas a ser muy feliz de saber que el Grunge NO ha Muerto. ¡Nos vemos en la próxima entrega!

 

Crónica y Fotos: Cherry Boom Producciones (Istagram)

Cherry Boom producciones (Facebook)

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Cherry Boom

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Cherry Boom es una diseñadora de imagen y sonido proveniente de El Salvador que se desempeña como baterista en la banda Paladar Negro. Es amante de los piercings, los tatuajes, el metal progresivo y la experimentación audiovisual. Forma parte de Bateros Argentinos desde 2015, como fotógrafa y realizadora de contenido audiovisual.