Grunge Y Algo Más En Casa Colombo: Neuron-Enferma-Gusanos De Marte-Los Astros Mienten-Langlua

Por vez primera, el equipo de bateristas argentinos desembarcó en Casa Colombo para cubrir una fecha que tendía como gran protagonista a uno de los sonidos predominantes de los años noventa, aquel denominado como “Grunge”.La entrada del lugar es una especie de salón abierto/patio techado, o como se le quiera llamar. A la izquierda se encuentra la entrada al bar y, a la derecha, la entrada al salón de bandas. Allí, mientras escuchamos que la primera banda acababa de empezar tocando Black, de Pearl jam, recibimos nuestras acreditaciones. Luego bajamos por unas escaleras hermosamente ilustradas y pasamos por el telón que daba al salón. Todo se veía muy nuevo, muy cuidado. Y es que Casa Colombo está recién por cumplir su primer año de vida.

La banda que estaba tocando para unas treinta personas se llama Langlua. Me di cuenta que era una banda joven porque el segundo tema que tocaron fue también un cover, en este caso, de Stone temple pilots: Plush.  Ambas interpretaciones estuvieron a la altura y no puedo no menciona el detalle de que el cantante tiene el mismo tono de voz que Eddie Vedder. Luego se despacharon con dos canciones propias y cerraron con otro cover: Like a Stone, de Audioslave. Su sonido melódico es limpio y preciso. Entre otras cosas mencionaron que suelen tocar en el subte y, por lo visto, algunas personas que los conocieron allí, estaban presentes en el lugar. ¡Que linda la música!

Mientras preparaban todo para el turno de la siguiente banda, aproveché para observar mejor el lugar: En el fondo se encuentra la cabina de sonido y a su derecha, la barra que, para nada pretenciosa, cumple con su objetivo.

Comenzó el show de Los astros mienten. Una banda de la cual no tengo bien claro su pasado, pero que aparentemente nacieron en el 2016. Está integrada por músicos de más trayectoria, ellos son:  Gustavo Mantegna (Guitarra), Pablo Lannes (Bajo),
Andrés Arias (Batería) y Juan Criado (Voz).

Su sonido es claramente Alternativo: tienen mucho funk, pero también tienen varios elementos metaleros, aunque un tanto suavizados, y también se pueden oír influencias de rock progresivo y hasta del hard rock. Por otro lado, la voz me resultó familiar desde el principio. Me quemé los sesos pensando a qué o quién me suena, pero no hubo caso.

“Gracias a Enferma que organizó esta fecha”

Dijeron en algún momento, justo antes de anunciar su próxima presentación en Julio, en Club V. Ya cerca del cierre homenajearon a Scott Weiland, tocando Wicked garden.

A las 00:30 hs llegó el turno de Gusanos de marte, una de las bandas que me trajo hasta este lugar. Rompieron el hielo con su corte difusión: Primitivos, una canción con mucha potencia que cuenta con un riff y un estribillo muy pegadizos.

Al principio mencioné el sonido Grunge, si bien las dos primeras bandas hicieron covers pertenecientes a aquella escena y además tenían ciertos tintes en su propio sonido, es con Gusanos de marte con quién nos metemos de lleno en el Grunge.

El trío fundado en el 2015 está conformado por Demian Sanputta, en guitarra y voz, Rodri, a cargo del bajo y los coros, y Manu, en batería y coros.

“Este es un mambo mío, pero por ahí alguien se siente identificado, asique está bueno <escupir un poco>”. Y así comenzó Familia rota.

“Hacemos Los últimos dos y le damos el paso a Enferma”

Entre estos últimos dos temas se encontraba Nada, una balada rockera cuyo estribillo y coros, en donde la distorsión rompe la calma, te quedan resonando en la cabeza.



La otra mitad que me trajo a este lugar se llama Enferma, y es una banda que conozco, solo vía virtual, desde hace algo así como nueve años.

Sus inicios datan de 1997. Esto nos ayuda a entender a la perfección porqué suenan como suenan. Está integrada por Juan Barone (Batería y voz), Ariel Antonucci (Bajo) y Hernán Sisto (Guitarra).

Recuerdo una entrevista radial, allá por el 2011, en la que el notero mencionó la rareza que era encontrar una banda en la que el baterista sea el cantante, a lo que Juan, luego de dudar sobre la respuesta, finalmente dijo “…y… hay que ir a ver a Enferma”. Al fin ese momento llegó para mí.

El porqué de mi interés por este trío tiene una simple explicación: los conocí en mi época más Grunge. Si antes dije que Gusanos de marte te metía de lleno en esta escena, debo decir que Enferma te mantiene ahí y te hace viajar durante todo su show. Además, ver a un baterista que sea la voz principal, no es algo de todos los días.

Los arreglos de voces y la estructura de las canciones, entre otros factores, son los condimentos que nos llevan a aquel sonido de los noventa, pero la distorsión y los riffs de la guitarra de siete cuerdas de Hernán, le dan una dosis perfecta de metal, para calentar aún más la sangre.

Algunas de las canciones que sonaron fueron Old music y Again, guardándose para el final su nueva carta de presentación, esa canción que lanzaron hace poco y es el ícono de su resurgimiento: 4 walls.

“Gracias a todos los que se quedaron y a todos los que vinieron”

Agradeció Juan, que luego saludó también a otro Juan, quién se encontraba entre el público, y fuera un miembro fundador de la banda.

Al instante que terminó Enferma, comenzó a sonar Rage against the machine en los parlantes, ideal para alimentar la manija, mientras esperamos por lo que se viene.



Los ya recontra conocidos Neuron, (A quienes reseñamos y foteamos acá y acá) son una verdadera alteración a los sentidos. Su sonido nos lleva hacia otro lugar, más oscuro, con melodías más densas y una distorsión espesa.

Su enfoque musical es puramente instrumental: pesado, climático, denso, veloz, oscuro, riffero y cargado de excelentes de cortes batería. Todo esto y más, está inmortalizado en Trinum (2017), disco triple que nunca dejo de recomendar.

Franco Bruschetti (Batería), Sebastian Manino (Bajo) y Federico Iaconis (Guitarra) son personas de pocas palabras que proponen un viaje musical que es evidente que ellos también experimentan. Se comunicaron con el público general para agradecer, y más tarde para anunciar que se venían los últimos dos temas, lo que dio lugar a una broma de alguien del público, considerando la larga duración de los mismos.

“Ah, o sea que van a tocar una hora más” Risas

No fue una hora más, pero fueron varios minutos que se disfrutaron. Y de haber sido una hora, hubiese estado todo bien porque Neuron no aburre y jamás defrauda.


Crónica: Chuzzo (Mondo sporco)

Fotos: Cherry Boom

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