Un estilo de vida. Carajo festeja sus 15 años en el Luna park 19 de Noviembre de 2016

Dentro de una de las peores crisis del país y marcados a fuego por ésta, nacía el trío de Nü metal que, con el correr de los años, supo reinventarse y explorar diferentes géneros y matices. Todo comenzó la noche de un 25 de Mayo de 2001, donde Carajo hacía su presentación en un bar llamado Whisky a GoGo. Desde ahí, nunca dejarían de crecer y cosechar un gran público, además de materializar cinco discos de estudio y un DVD y un disco en vivo. También supieron llenar el Luna park en dos oportunidades (2011 y 2014), giraron por gran parte de Latinoamérica y participaron en muchos de los festivales nacionales más importantes del país, como el Cosquín Rock, Pepsi Music y el Quilmes Rock.

Pasaron los años, pasaron los discos, pasaron más de 700 recitales, pasaron fechas muy especiales (Obras 2005 y Luna Park 2011, entre otras). Nosotros crecimos, algunos estamos por pisar los 30, otros, con más giras por delante, recién andan por los 20, en tanto que los de la primera época están arañando los 40. Pasaron 15 años, pero ¿Por qué parecen 20? Parecen 20 años porque Carajo supo trascender la música y supo quedar en nuestra memoria y en nuestros corazones. Parecen 20 años porque ellos fueron y son esa excusa perfecta para olvidarnos de los problemas y así poder canalizar todo con el arte que nos regalan. Parecen 20 años porque ellos fueron ese medio que nos hizo conocer a tantos amigos y hasta parejas en una de sus fechas. Parecen 20 años porque 15 no parecen suficientes para lograr lo que lograron: meterse en nuestras venas para darnos energía, transformándose en nuestra motivación, en nuestro motor, en nuestro estilo de vida.

La noche del 19 de noviembre del presente 2016 quedará marcada en la historia de la banda y en la memoria de todos los que tuvimos la suerte de asistir. Con excusas más que suficientes (el festejo por los 15 años y la presentación del DVD Hoy como ayer) Carajo se brindó al 100% en su tercer Luna park. La puesta en escena, la calidad del sonido, los invitados, la producción en general, todo estuvo a la altura de la banda, y no tiene nada que envidiarle a un show internacional de primer nivel.

Desde las 18:00 hs (y seguramente desde antes) ya se podía ver a los fanáticos más manija merodeando el Luna park. Entre ellos obviamente estaba yo, a la espera de los amigos que conocí en fechas de Haedo y Flores. Amistad y Carajo son, sin lugar a dudas, sinónimos.

22:00 hs. Las luces se apagaron. Ahora más que nunca la adrenalina comenzó a fluir. En la pantalla comenzó una cuenta regresiva que todos coreamos. 10, 9, (Los recuerdos cruzándose por nuestra cabeza) 8, 7, (Nuestro primer recital de Carajo) 6, 5, 4 (La euforia está a punto de quebrarnos las gargantas), 3, 2, 1… Sobre una tarima, detrás de una enorme cortina metálica aparecen Andrés Vilanova, Hernán Tery Langer y MarceloCorvata Corvalán. Pero no. Todavía no explotó nada. Una intro con sonidos climáticos y psicodélicos (Propulsor) ponía a prueba nuestra ansiedad. Hasta que, por fin, comenzó a sonar un riff y pudimos liberar toda la energía y adrenalina, justamente con Libres, una canción ideal para hacer catarsis cantando al unísono:

“Todo lo que poseas te querrá dominar robando tu libertad”

Siguieron con dos del disco más reciente, Frente a frente: Drama y La venganza de los perdedores.En este último la cortina que los separaba de nosotros, su público, comenzó a elevarse.

El agite se veía… se sentía, pero los que conocimos a Carajo con sus primeros discos estábamos esperando una de esas joyas de antaño: del primer disco o de Atrapasueños. Y esa joya llegó cuando Andy marcó con un corte de batería el comienzo de una de las canciones que siempre espero escuchar en vivo: El error.

Los que fuimos a ver a Carajo muchas veces sabemos lo que puede seguir después de El error. Sabemos que hay una canción que suele ser una opción para preceder a la antes mencionada, ya sea porque sigue con la intensidad y mantiene la euforia al máximo o por alguna otra razón que desconocemos, pero algo es seguro: No es casualidad. Hablo de Chico granada, y su letra cargada de versos identificativos para miles de adolescentes.

Por si toda esta puesta en escena no fuera suficiente, además de los excelentes juegos de luces, también pudimos ver los juegos de llamaradas al borde del escenario impresionándonos otra vez.

Extrañamente Corva seguía sin decir ni una palabra. El trío solo se expresaba con música y no nos daba tiempo a renovar el aliento. La canción que siguió fue esa en la que Corva, en una de sus líneas, grita con todas sus fuerzas “¡¡La reacción es acción!!”: Tracción a sangre.

Ya habían explorado un poco de cada disco, solo faltaba uno, solo faltaba que nos deleiten con una canción del disco que comenzó con esta locura. ¿Será ironía? ¿Será El vago? No. Esto es palabra mayor. El siguiente tema fue Salvaje, tal vez uno de los temas que le pelea a Sacate la mierda en la lucha por ser considerada el himno de la banda.

“Resistiéndome a perder aquella adolescencia que dentro mío llevaré… A DONDE MIERDA SEA”

Luego siguieron con Ácido y, cuando esta terminó, comenzaron a bajar nuevamente la cortina para dar comienzo a Shock, desatándose (otra vez) un pogo masivo.

Llegamos al primer corte de la noche.

Luego de Génesis, una intro, llegó el momento de presentar la primera de las cuatro canciones nuevas: Constrictor. Lamentablemente no se pudo contar con la presencia de Ciro, ex Ataque 77, actualmente en Jauría. Pero al menos sí estuvo presente en la gran pantalla. Igualmente, se presentaron a dos invitados: el tecladista Marcelo Telechea y nada menos que a Miguel Botafogo, padre de Andy.

Siguió Invisible, la canción que compusieron junto a Wallas, de Massacre, que lamentablemente tampoco pudo estar presente. Pero sí se pudo sumar otro invitado. Uno que siempre está detrás de los telones aportando toda su sabiduría musical, pero que esta vez se cargó la guitarra y ocupó ese lugar que tiene desde hace 15 años, el lugar del “cuarto Carajo”, hablo nada más ni nada menos que del productor del trío, Ale Vázquez.

Luego de estas dos presentaciones, volvimos a escuchar las canciones que conocemos desde hace tiempo. Primero El que ama lo que hace, y luego, tras presentar al cuarto invitado de la noche, Luciano Scaglione, de Ataque 77, y a quién Corva le cedió el bajo, interpretaron Humildad.

Tery y Corva no dejaban de agradecer a la gran familia Carajera. “Que no se corte” había dicho Tery, a lo que Corva agrega:

“Ya que tenemos a un monstruo del Punk Rock arriba del escenario ¿Qué otra cosa podemos hacer si no es tocar un tema de los fucking Ramones?”

La gente estalló, y así comenzó a sonar The KKK took my baby away. Por más loco que suene, siendo que a mí no me gustan los Ramones, me di cuenta que me sabía gran parte de la letra. Todo sea por seguir agitando junto a todos los hermanos Carajeros.

El homenaje a unas de las bandas pioneras del Punk rock no terminaría ahí, ya que, aprovechando la presencia de Lucho, luego hicieron su versión de Blitzkrieg Bop.
«Todas las bandas de Rock deberían tener el apoyo de sus familias. Eso hace todo más lindo, más sano, más divertido»
Fueron las palabras de Marcelo Corvalan luego de presentar a la siguiente invitada de lujo: Julieta Corvalan, su hija mayor que, al igual que la banda, acaba de cumlir los 15 años. Juli fue la voz de El llanto espiritual. Y acá me detengo para reflexionar un poco. Junto a Acorazados, El llanto espiritual es una de las canciones que el trío siempre elije para el pogo de Carajeras. Casualmente, fue uno de los temas que cantó Julieta, entonces pienso, ¿No será ella quien eligió esta canción para que las carajeras armen su pogo exclusivo? Es una simple idea que se me cruzó por la cabeza. Pero volviendo con la noche tan especial, el siguiente tema fue uno que, cito las palabras de Corva, “casi nunca tocamos”

“Pensá rápido” Me dije. Pensé en aquellos temas que casi nunca tocan, pero al verla a Juli preparada para cantar me di cuenta de que Conquistador, Mal popular y cualquiera del primer disco quedaban descartados, a menos que Juli nos muestre su otra cara. Tendría que ser un tema de Atrapasueños o Inmundo. Pensé en Carne. ¿Será Carne? No. ¡Que estúpido! Está Don Vilanova en el escenario, solo queda una opción. Pero la canción en cuestión ya había arrancado: De frente al mar.

La lista siguió con Zion y después… y después salió el rey de los “manija”, la bestia humana, el señor Javier Knario Compiano, de Plan 4, para hacer Cicatriz y contagiarnos con su energía.

“Si ves que mis manos sangran, es por todo aquello que luché…”

Es uno de los mensajes de esta obra.

Y si está Knario arriba del escenario, y si vemos que después de ser la voz de la canción que compuso junto al trío todavía sigue ahí, solo podemos pensar en una cosa: ¡Joder!

PH:Facu Pereira

 

Es la tercera vez que tengo la oportunidad de presenciar a Javier Compiano formando parte de las filas de Carajo, entonces pienso: ¿Qué hubiera sido de la banda si desde un principio hubiese sido un cuarteto? Tremendo, de solo imaginarlo se me pone la piel de gallina.

Antes del segundo corte de la noche tocaron Triste, y vimos como la cortina bajaba de nuevo.

Tuvimos unos minutos para tomar aire antes de la parte final del show, y yo, además, tuve la suerte de poder encontrarme con mis amigos que había perdido apenas había comenzado el recital. Reanudaron la inolvidable noche con Luna herida, el sentido homenaje de Tery hacia su madre. Luego de subir la cortina siguieron con una canción del disco menos tocado hasta el momento, estoy hablando de Ironía.

“Cable de último momento” Dijo Tery, anticipando algo. ”Ehh… ¿lo decimos?… No. Que sea sorpresa” Duda después.

“Es una noche de sorpresas” Agrega Corva.

“Para mí que el deseo de la torta se cumplió…” Prosiguió Tery. “…Ya lo van a ver. Solamente apagamos las luces y que sea lo que Dios quiera”

Y como era de esperarse, Fernando Ruiz Diaz, de Catupecu machu, salió al escenario para bañarse en aplausos, cumplir con su parte y presentar la última de las cuatro canciones nuevas: Maleficio.

PH: Yako´s para Crea(Dos) Producciones.

Ya estábamos acercándonos al final de una noche para el recuerdo. Una noche que tuvo muchos momentos cumbre, pero ninguno como el que estaba a punto de acontecer. Se trata nada más ni nada menos que de la razón por la que muchos fanáticos vamos a ver al trío, se trata de esa canción cuyo compromiso social nos identifica a todos, incluso a los que prácticamente no vivieron la crisis del 2001. Hablo del himno Carajero en el que, como en lo viejos tiempos, volaron rollos de papel higienico, hablo de esa canción que todos cantamos haciendo uso de lo que queda de nuestras gargantas y de nuestra energía, hablo de Sacate la mierda y su bajada de línea hacia una raza humana tan despreciable como lo son los políticos corruptos.

PH: Facu Pereira

Y, lamentablemente, llegamos al final. Marcelo Corvalan tomó la palabra y agradeció, como había hecho antes, a todos y cada uno de los que forman parte de la banda, pero esta vez haciendo hincapié en nosotros, los fanáticos.

“Bueno gente, ahora sí este agradecimiento es para todos ustedes, de corazón. Los amamos. Y sentimos que somos una gran familia todos nosotros juntos. Muchas gracias por todos estos años de aguante”.

El cierre estuvo a cargo de Pura vida, otro himno del primer disco.

PH: Yako´s fotografía para Crea(Dos) producciones

En esta oportunidad la balanza estuvo bastante equilibrada. La lista fue armada especialmente para conformar a todos los fanáticos: a los de la vieja escuela y a los de la nueva. Fueron un total de 26 canciones: 4 de Su disco homónimo, 5 de Atrapasueños, 3 de Inmundo, 4 de El mar de las almas, 4 de Frente a frente, sumado a los dos covers de los Ramones y la presentación de los 4 temas nuevos de Hoy como ayer.

 

Esto todavía no termina ¡Vamos por 15 años más!

 

¡Nos vemos el 10 de Diciembre en Vorterix!

 

Agradezco por su generosidad a: Yako´s fotografía y a Facu Pereira PH

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