Ciclo Sinestesico Vol. I En La Comunidad Del Sótano: Arte en estado puro.

Corrían los últimos días de Febrero, o los primeros de Marzo, no recuerdo bien, cuando estaba navegando por las redes en busca de eventos multiculturales para ir a ver. Es entonces que me topé con el Ciclo sinestesico. Desde el vamos, ya podemos decir que el nombre tiene gancho. Para el que no lo sabe: la sinestesia es la capacidad de poder oler colores y ver olores. Sí, así de flashero pero es real.

En dicho ciclo aún no se habían anunciado las bandas que iban a tocar, ni tampoco los artistas que iban a exponer, por lo tanto, no podía fiarme solo del nombre para afirmar que se trataba de una opción realmente interesante. Pero, cuando entré a la pestaña de “información” me convencí de que tenía que ir a este festival porque, además de incluir en su agenda a artistas under, se llevaba a cabo en La comunidad del sótano: Uno de los lugares que más valora el arte independiente, pero por sobre todo, el arte underground.

De inmediato me contacté con ellos para ver si les interesaba que cubramos el evento, me dieron el número de un tal “Toto”, a quién le escribí en seguida y luego de un breve intercambio de palabras me dio el ok.



La noche del miércoles 7 de Marzo llegó y, cronista y fotógrafa, nos hicimos presentes en Nicasio Oroño al 2480, La comunidad del sótano.

Nos anunciamos en puerta y, mediante un mensaje que hizo llegar Toto,  pasamos como acreditados.

En la entrada nos habíamos encontrado con unos pequeños afiches que muestran, de manera poética (o antipoética) la lucha de la mujer por romper los moldes establecidos por parte de la sociedad.

Más adelante estaba el afiche de Malvinator, una película argentina bélica, de ciencia ficción y bizarra que se estaba proyectando en ese mismo momento en el salón del fondo.

Seguimos caminando y nos encontramos con las postales de Crónicas de Lucha Ph (Link de Instagram). Un arte que nos muestra imágenes cotidianas que casi nunca nuestros ojos no se detienen a ver en detalle. Es que ¿Cómo vamos a detenernos a ver al tren Urquiza o al bondi de la linea 24 en la parada del metro bus?  ¿Qué tiene de artístico ver los carteles de las calles de Los polvorines o de La Paternal? Podría decir que casi nada. Y es ese “casi” el que Lucha tomó con pinzas y lo transformó en algo más grande, en algo más digno de apreciar: en postales captadas por un ojo que sabe ver más allá y retratadas por una cámara, para luego exhibirse para que miles de ojos lo interpreten y lo valoren usando su criterio propio.

 

Seguimos caminando y llegamos hasta el fondo, en donde estaba Toto, quien nos recibió cálidamente: nos invitó a ponernos cómodos y llamarlo en caso de necesitar algo. Y eso hicimos, nos acomodamos a nuestra manera con vaso de cerveza en mano, y nos pusimos a trabajar. Cherry comenzó a tomarle fotos a las esculturas de Gonzalo Cerdán, quién en ese momento estaba a nuestro lado, pero aún no sabíamos que era el autor de esas hermosas obras. Obras complejas y hermosas que dependiendo de la perspectiva de donde las miremos notábamos un detalle diferente. Más tarde pregunté en la barra por el creador de las esculturas y me dijeron que había salido. Minutos después de esto, Toto nos dijo que la ph que cubría el evento se había ausentado y nos preguntó si podríamos pasarle las fotos.

“Si, si claro.” Dijo Cherry.

“Esto es un ida y vuelta” Pensé yo.

Estaba mirando nuevamente las fotos de Lucha, flasheando con esas imágenes tan cotidianas, cuando me tocan el hombro para decirme que el artista había vuelto. Como mencioné anteriormente, se llama Gonzalo Cerdán y es herrero. Me dijo que hace 10 años que hace esculturas y que esta es apenas la tercera vez que expone. Podríamos haber seguido charlando, pero vinieron a buscarlo porque la primera banda estaba a punto de comenzar y él debía tener su momento en el micrófono antes de que esto suceda. Minutos después, cuando ya estaba agradeciendo por el espacio y el recibimiento, pensé ¿Qué habrá sido primero? ¿Su vocación de herrero o su necesidad de crear arte? ¿Habrá encontrado en la herrería la inspiración y el medio necesarios para expresarse, o habrá elegido ese trabajo para poder permitirse el lujo de crear arte con lo que también le da de comer? Sea cual sea el orden de los factores, el producto final que hoy podemos apreciar es excelente y es digno de ver y de dar a conocer.

Tranquilo que no te vamos a dejar con la intriga de su trabajo. En el final de la crónica hay más fotos para que no dejes de descubrir a este artista.

Llegó el momento de la parte musical con Camena (Link de Facebook), exactamente a las 22 30 hs.

La banda está conformada por Chechu Manchinu en la voz, Martín Navello y Matías Oveja Fernandez en las guitarras, Gabriel Toto Sadras en el bajo y Ezequiel Choque en la batería.

Comenzaron con lo que después supuse que había sido una prueba de sonido, y luego, oficialmente con su show.

El sonido era realmente impecable. Impecable y pegadizo.

“Buenas noches, apenas los veo, me estoy quedando ciega.” Dijo Chechu achinando los ojos por la resplandeciente luz de un reflector. “… Así que para mí son miles” Bromeó. “Bienvenidos al ciclo sinestesico. Se llama ciclo porque van a haber muchos”

Camena es una banda formada en el 2010 que cuenta con un EP y dos LP editados: Brotes (2012), Matices (2014) y Sujeción y libertad (2017), respectivamente.

En 2013 fueron nombrados ganadores del concurso de El bombardeo del demo, realizado por la radio Rock and pop.

Entre tema y tema, Chechu interactuaba bastante con el público.

“Hicimos una encuesta en redes sociales sobre cual cover querían que hagamos y salió elegido Promesas sobre el bidet… así que vamos a hacer otro” (Risas) El ambiente era por demás amistoso y se reflejaba en escenas como estas.

Luego de homenajear a Charly García siguieron con más temas propios, para luego homenajear a los legendarios Vox dei, tocando Génesis.

“Ya nos estamos yendo. Vamos con un tema de nuestro primer disco”

Y así, con una catarata de agradecimientos, se despidieron, dejandole el escenario caliente a la siguiente banda.

 

La segunda y última banda de la noche, se presentó exactamente a las 23:45 hs, y se llama Qrater (Link de Facebook). En el inicio la voz se oía demasiado alta, pero en seguida lo arreglaron. Antes de pasar a hablar de la información de esta banda hardcore/metalera oriunda de Moreno, tengo que mencionar un detalle de color realmente importante: Su cantante vestía una remera de Matilda, esa pequeña niña con poderes telekinéticos que se revela frente a la autoridad y frente al sistema mismo. Un lindo guiño que nos daba una señal de lo que la banda podría llegar a expresar.

“Es la segunda vez que tocamos acá, gracias por la invitación” Alzó la voz Nicolas Da Silva, cantante de la banda que se completa con Julián Penayo, en guitarra, Agustin Gonzalez, en el bajo y Felipe Campilongo, en la batería.

Si es antisistema y derrama energía por todos lados, ya tiene un lugar en mi corazón: Qrater lo tiene. Y claro que para la gente del lugar también, porque armaron un lindo pogo “canalizador de furia”.

 



Antes de retirarnos, fuimos a saludar a Toto, quien nos agradeció por hacernos presentes y nos pidió que esperemos un minuto. Ya de regreso, nos dio unos billetes atados con una gomita. “Esto es por las fotos” Nos dijo. (Fotos que aún estaban “calentitas” en la memoria de la cámara y por lo tanto él no tenía) O sea, depositó su confianza en nosotros. “No sé si saben que acá se les paga a los artistas” prosiguió. De hecho, sí lo sabíamos, pero no esperábamos ni de casualidad ese gesto, ya que solo vinimos a hacer lo que nos gusta a cambio de las acreditaciones.

Claramente en este lugar se respira calidez, se vislumbra transparencia y se siente una muy buena energía directamente transmitida entre artistas y el público en general. Más que energía, es una especie de sinergia que nos conecta, primero como seres humanos, y luego como artistas y amantes del arte, porque en La comunidad del sótano abunda la gente sin careta que, desde su humilde lugar, lucha para encontrar y ofrecer esa libertad que no te dan los de arriba. Porque quienes realmente pueden salvarnos la vida y liberarnos, no son aquellos que se enriquecen jugando al titiritero con el pueblo, quienes realmente pueden salvarnos son aquellos que, con conciencia y sensibilidad, crean arte con y para el corazón. Porque de esta manera sabemos que es sano y lo más importante, sabemos que es sincero.

Crónica por Mondo Sporco (Chuzzo)

Fotos por Cherry Boom

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