10 Preguntas: Santiago Bagnis (Magnox)

Esta semana en nuestras 10 Preguntas entrevistamos a Santiago Bagnis, un antiguo ya en la movida que nos junta. Seguimos conociendo detalles de bateros de toda la Argentina y aprendiendo de sus experiencias únicas. ¿Quién querés que sea el próximo protagonista de 10 Preguntas?



Santiago Bagnis - Magnox
Santiago Bagnis
Banda: Magnox
Set Actual: Juggs del 94
Set Soñado: El de Mike portnoy en Train of Thougth. No sabría a que pegarle primero
Sitio Web: Facebook


¿Siempre fuiste baterista?

A los 10 años fui a unas clases de guitarra criolla y llegué a tocar lunita tucumana, pero duré poco :). Supe que quería hacer esto a los 11 años, escuchando Bad Boys de Duran Duran. Me encantaba la parte en que queda la bata haciendo “túm, túm, tum tum tutú. Túm, túm. Tú!” (¡ojalá se entienda!). También escuchando Running Free, de Iron Maiden. Mis amigos se fabricaban guitarras con maderas viejas y yo simplemente quebraba una madera en dos, daba vuelta unos tachos y con una parrilla de ventilador me armaba la bata. Me gustaba porque ellos hacían mímica, pero yo podía sacarle sonidos y eso me enamoró.

 

Tres personas o cosas que te cambiaron la vida.

Voy a ser súper obvio: mi familia (Andrea, Sofía y Victoria).

Mi primer cassette, que tenía “Mi novia se cayó en un pozo ciego” de los Cadillacs. Uno de Duran Duran. Pero, cuando vi la tapa de Killers de Iron Maiden, quedé hipnotizado. El hermano mayor de un amigo nos dio discos de Maiden y hoy en día veo esas tapas con Eddie dibujado y son sin duda los primeros objetos que me cambiaron la vida.

 

¿Primera batería? 

La primera era un asco. Terminé regalando lo que me quedaba después de que mi mamá transformara el tambor de madera en una maceta roja con un helecho y me dejara la chancha afuera en plena lluvia. Madres…

La Juggs que tengo todavía y me encanta (gracias a que me robaran 3 veces los platos, por eso no me compré otra) la compré en el año 94. La historia es graciosa, grabé el tema “Sos Buchón” de 2 Minutos y le dije a mi hermana que nos había grabado un amigo, que me preste la tarjeta para comprar una batería y dar un recital. Compré la más parecida a la de Dave Lombardo que vi. Nunca pensé que se iba a hacer tan famoso el tema. Mi hermana me persiguió con una escoba, al grito de “¡¡Me la vas a pagar peso por peso!!!”. Y así fue: 12 cuotas de $100 (cobraba $350 por mes).

 

¿Tu mejor maestro?

Aprendí mucho con Gustavo Rowek y Martín, pero sin duda Javier Pandolfi (La Beriso) fue quien me abrió la cabeza y me enseñó a hablar a través de la batería. Fue alumno de Horacio Droopy Gianello y me pasó miles de hojas. Gracias a Javi y Ova pude dar mis primeros pasos en la enseñanza. Hoy sigo aprendiendo con Santiago Sauza y es un redescubrir constante.

De la vida, mi cuñado Julio que me enseñó el “No existe el no puedo”. Eso lo aplico en mi vida y es difícil, pero funciona.

 

Hablanos un poco de tu banda, Magnox.

 Magnox nace en el 2011 con Luciano Sabels (bajo y voz) y Rodrigo López (guitarra). Hoy esta Ramiro Verón en guitarra. Con Luciano nos conocimos tocando en Fahrenheit (hard rock) y me llamó para que le haga las baterías de 2 temas. Al tiempo me fui de Fahrenheit y entré estable a Magnox. Es thrash tocado con furia, pero con mucha armonía y ritmos trabados. Nunca me sentí tan vivo tocando como lo hago en Magnox. Cosas en 7/8, ¾ amalgama y 4/4 a morir. Guitarras poderosas y bajo distorsionado a más no poder. Con letras profundas y a la vez desgarradoras. No sé, tómense unos minutos y escuchen. Está en YouTube, hay temas de 4 minutos y de 7. Decidan ustedes. En lo personal, sacar un primer disco con un tema con solo de bajo y bata es un reto tremendo, pero súper satisfactorio. Estamos trabajando en temas nuevos para sacar el segundo disco este año. Con thrash “old school” para seguir rompiendo cráneos.

¿Peor y mejor fecha de tu vida?

La peor tocando fue de soporte de Pappo en el Teatro Colonial de Avellaneda. Éramos 8 bandas y nos apuraban y trataban tan mal que al guitarrista le dio un ataque de nervios, el cantante tiró la guitarra y a mí se me desarmó el pie de tambor. Terminé tocando medio tema en los toms y no salió nada bien. Hubo amenazas y todo por no llegar a rendir la plata que pedían, un desastre.

La mejor fue en diciembre en Zadar de Wilde, una fecha relámpago. Estábamos ensayando y nos avisan que se cayó una banda, que si queríamos tocar. Salimos como chancho pa’ los choclos, en 2 horas teníamos todo armado en el escenario y tocando con los amigos de Lughnasadh La Force. Humo, luces, buen sonido, buenos retornos, escenario enorme y una bata que no se movía. ¿Qué más podía pedir?

 

¿Estuviste cerca alguna vez de dejar la música?

En el año 2005 me robaron por tercera vez los bolsos con los platos, pedales y hasta la banqueta. Viajaba en un remís y llegando a la sala de ensayo salen tres tipos armados al grito de “Bájense del auto o los quemamos…”. Hice la denuncia, pero por supuesto que no recuperé nada. Ese año me casé y en vez de luna de miel arreglamos la casa; después de pintar y hacer electricidad sobraban unos pesos, mi mujer me llevó junto con un amigo a Libra en Quilmes (toda la vida compré ahí) y me dice: ya arreglamos y pintamos todo, con esto que sobra comprate algo para la batería (había dicho que no volvía a tocar nunca mas). Así que, pagué la primera cuota de la pedalera Pearl que hoy sigo teniendo. Por eso mi mujer es todo para mí, me ayudó a seguir siendo músico. Una vez le pregunte por qué no me llamaba al celular cuando estaba ensayando y me dijo: “¿Y para qué? Sé donde estás, que estás haciendo lo que te gusta y con quién estás. Si hay una emergencia vas a venir volando”. No le gusta que cuente esas cosas, ¿pero como no admirarla?

 

Contanos de la idea del Llantablante.

Vi un video que subieron en Bateristas Argentinos de un baterista que mandó a hacer un tambor con una llanta. Me acuerdo que lo pintó de azul, hay una foto también de una rueda de bicicleta hecha tambor. Yo quería comprar un tambor para sonar más o menos bien en los recitales de Magnox y cuando vi los precios me bajo la presión. Así que, dije “pruebo de hacerlo como en el video, si él pudo ¿por qué yo no? No existe el no puedo.” Y por suerte suena bastante bien (no es modestia, en verdad me sorprendió que suene así). Ya lo dije y sigo diciéndolo: Gracias Bateros Argentinos porque fueron ustedes los de la “idea” del llantablante.

 

¿Cómo te ves dentro de 20 años?

Más gordo y mas pelado. Espero que me vea pudiendo tocar lo que me gusta, enseñando lo que sé a mis hijas y a quien quiera escucharme.
¿Cuál es el sentido de la música?

Transmitir emociones. Dependiendo de cada estado de ánimo escuchamos un tipo de música, o hacemos un tipo de música. Es el idioma universal y eso lo entendí de grande. A los 15, si no escuchabas metal eras un careta o un hippie. Hoy en día el colectivero va escuchando a Luis Miguel y le encuentro ritmos latinos por todos lados. A los 15 solo puteaba.
La música une y transmite lo que el corazón siente, y eso es lo que cada uno plasma en su disco/demo/trabajo independiente. Cuando el que lo escucha siente lo mismo, es ahí que ves el poder que tiene la música.

Bonus Track:
Quiero decir esto: si sos músico, llevá siempre con vos una pinza, linterna, cuerdas, púas, cinta de embalar y aisladora, un alicate y toalla. Eso siempre te va a salvar de un apuro en vivo. Y si pifiás, no hagas caras porque es ahí cuando el público se da cuenta. ¡Aguante Bateros Argentinos!

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