10 Preguntas: Juan Carlos “Black” Amaya (Los Comechingones)

Al fin llegó el momento de publicar una pequeña perla con el gran Black Amaya. Como muchos otros en nuestras 10 Preguntas, trae de nuevo las luces de Pappo y del Flaco, que parecen haber marcado la música nacional de principio a fin. Especiales gracias a Martín Lázaro por su colaboración en esta mini entrevista a Juan Carlos Amaya.




Juan Carlos "Black" Amaya
Edad: 65 años
Ciudad:  Concarán, San Luis
Banda: Los Comechingones y Robertones
Set Actual: Bateria SONOR 2000 de 5 cuerpos y platos Istambul y Zildjan
Set Soñado: Gretch año 70
Sitio Web: Wikipedia, videos y música en YouTube

¿Por qué o por quién empezaste tan temprano como músico?

Profesionalmente a los 17 años y a soñar a los 12 años. Porque ya quería ser integrante de una banda de Rock Roll al escuchar a Los Teen Tops, los Pickups, Johny Tedesco y después a Los Beatles y Rollings Stones.

¿Te acordás qué música empezaste a escuchar por elección propia cuando eras chico?

Mi viejo escuchaba tangos y folclore y yo en la radio a Paul Anka, Elvis Presley, Neil Sedaka. Cuando él se descuidaba le cambiaba de dial. Pero mi viejo me llevo desde muy chico a los bailes, radios, clubes, cine y teatros. Sin querer (o queriendo) me inculcó la música.

De todo lo que grabaste, ¿el trabajo del que más orgulloso estás?

Orgulloso estoy de haber compartido mi vida con Pappo y Spinetta y aprender mucho de ellos. Más orgulloso estoy de mis trabajos independientes, Los Robertones y el Black Amaya Quinteto. Tocar con Pappo fue gracias a Héctor Starc que me lo presentó cuando yo tenia 17 años. Al escucharme en Mar del Plata tocando con Héctor me invito a grabar su primer disco, Pappo’s Blues 1, y 5 discos mas. Conocer y llegar a tocar con Luisito fue gracias a Pappo, porque él me lo presentó. Luisito había escuchado el disco de Pappo’s Blues y me ofrece armar Pescado porque quería un trío agresivo y potente después de Almendra, y lo logramos. Pescado Rabioso fue el primer trío que contenía las dos sustancias mas importantes de la música y en una banda de rock, tener melodías y mucha polenta. Aparte, esta etapa de Luis fue la más rockera de su carrera y me complace ser parte de ello.

¿Te sentiste cómodo desde el principio con Pescado?

Me sentí cómodo desde el inicio. Cuando entra David Lebon me sentí más alejado, y empecé a ver el artista que era Spinetta. Me sentía agotado y con ganas de irme de la banda a descansar aunque sea por un par de meses, pero no me animé a decírselo y me fui. Me arrepentí al poco tiempo.

Entre los que te acompañaron con la batería, ¿tenés un bajista preferido ?

Los bajistas con los que toqué en Pescado y Pappo eran guitarristas. Los dos eran muy buenos acompañando porque sabían por dónde iba la guitarra y la batería. Aprendí mucho de ellos. Después, tocando Blues el mejor es Yalo López de Durazno de Gala y de Los Robertones.

Sos parte de la generación que llevó al rock a la excelencia en los 60 y 70, ¿cómo se vive eso?

Viví los 70 con lo mejor que podía de mí. Tenía 18 años y era lo que yo soñé siempre: ser parte de ese movimiento, aunque sin saber muy bien de qué se trataba. Yo crecí en rock, fue mi familia de hermanos y amigos. Aparte, empecé a tener éxito con las chicas, antes nunca me daban bola.

Si no fueras batero, ¿qué serías?

Si no hubiera sido baterista seguramente sería Colectivero, peluquero o policía. En esos años se los quería mucho en los barrios.

¿Un momento quiebre para tu vida o tu carrera?

Momento de quiebre fue cuando vivía todo el el tiempo borracho y no aproveché para estudiar música. Me alejé de la música y viajé a España. Un día, escuchando Brown Sugar de los Rolling en Torremolinos al palo, me puse a bailar y una amiga mía me dice “¿por qué no te dejás de joder y te ponés a tocar la bateria de nuevo?”. Esa amiga era Mónica Nonini, que ya partió.

¿Soñás algo para la música nacional?

Más que sueño, deseo que el rock argentino haya llegado a su fin con los estilos Rock Chabón, con públicos de cancha y los grupos alternativos que tocan Cumbia, Reggae, Rock (muy poco) y baladitas estúpidas. Por supuesto, espero que lleguen productores nuevos que tengan buen oído y que trabajen en función de los músicos, no que sea al revés. También que le den cabida a la mujeres, hay muy buenas cantantes, guitarristas, bateras, bajistas. Es un mercado que aquí no funciona porque todavía hay salames músicos machistas, y lo peor es que se pierden de tocar y vivir de la música. Ya llegarán los Spinettas y Pappos. En el interior hay muchos jóvenes que los tienen de referentes.

¿Qué sigue para este año y qué hay para el futuro?

Este año seguiré tocando con Los Comechingones y el Quinteto. Estoy tocando temas que grabé con Pescado y Pappo’s Blues por el interior y en Buenos Aires. Mientras tanto, en mi casa pienso terminar el libro con mis memorias (las que me acuerdo) y grabar un disco solista con músicos de San Luis, que hay y muy buenos. Será en en un estudio de Córdoba que se llama Moby Dick.

Bonus Track: ¿Si tuvieras que elegir la banda sonora de tu vida?

¡¡¡¡Los Beatles!!!!

 

Foto: kvkfotos.com.ar

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